Reflexión Del Día
martes, 2 de mayo de 2023
La Paz es un don de Dios, es un fruto maduro que produce el Amor. El Evangelista Mateo coloca la paz en la cima de las Bienaventuranzas “Bienaventurados los que trabajan por la paz:ellos serán llamados hijos de Dios” (Mt 5,9).El Cristiano, por gracia, es un hijo de Dios, pero construyendo la paz, él toma aún más conciencia de su pertenencia y de su dependência de Dios, quien como Padre tiene la capacidad de transformar cada uno de sus hijos.
Lic. Andrés de la Rosa Sánchez
Hermandad del Sagrado Corazón de Jesús