Reflexión Del Día

viernes, 26 de enero de 2024

LO QUE EL ESPÍRITU SANTO SUSCITA ES SOBRE TODO UNA ATENCIÓN PUESTA EN EL OTRO,CONSIDERÁNDOLE COMO UNO DE NOSOTROS.Esa amorosa atención es el inicio de una verdadera preocupación por su persona… Eso implica valorar al pobre en su bondad, con su forma de ser, con su cultura, y con todo su modo de vivir la fe… Sólo desde esta cercanía real y cordial podemos acompañar al pobre en su camino de liberación… ( PAPA Francisco, Alegría del Evangelio n.199 ).

Lic. Andrés de la Rosa Sánchez

Hermandad del Sagrado Corazón de Jesús

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