La Alegría De Un Corazón Habitado Por Dios

sábado, 11 de julio de 2026

Quien tiene a Dios en el corazón descubre una alegría distinta. No es una alegría superficial ni dependiente de las circunstancias. Es una alegría profunda, serena, que permanece incluso en medio de las dificultades.

  • Es una alegría de saberse amado.
  • La alegría de tener esperanza.
  • La alegría de no caminar solo.

Un corazón con Dios puede llorar, pero no se desespera. Puede cansarse, pero no se rinde. Puede caer, pero vuelve a levantarse. Porque sabe que Dios camina con él.

Dios sigue tocando la puerta. Y siempre está dispuesto a entrar. Solo espera que le abramos.

Lic. Andrés de la Rosa Sánchez

CONSAGRADO AL CORAZÓN DE JESÚS

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