La Oración
jueves, 20 de agosto de 2026
“La oración es la elevación del alma a Dios o la petición a Dios de bienes convenientes”, dice Juan Damasceno.
No podemos hablar a Dios desde nuestro orgullo o egoísmo, sino desde “lo más profundo” (Sal 130,14) de un corazón humilde y contrito.
La humildad es la base de la oración. Declara san Agustín que el hombre es un mendigo de Dios. La maravilla de la oración se nos revela junto al pozo de Jacob, donde vamos a buscar agua. Ahí Cristo va al encuentro de todo ser humano: “Si conocieras el don de Dios” (Jn 4,10).
Añade san Agustín que la oración es el encuentro de la sed de Dios y de la sed del hombre.
Dios quiere que tengamos sed de Él.
Las cualidades de la oración:
- Fe y confianza en Dios Padre (Mt 6,25-39).
- Paciencia y perseverancia como “el amigo inoportuno” (Lc 11,5-13).
- Humildad, sintiéndonos necesitados de Dios, como el publicano en el templo, y como la mujer cananea (Lc 18,9-14; Mt 15,21-31).
De todas estas cualidades nos da ejemplo la Virgen María.
Conoce la razón de tu fe (1 P 3,15).
Lic. Andrés de la Rosa Sánchez
CONSAGRADO AL CORAZÓN DE JESÚS