La Humildad Y La Obediencia En El Proceso Del Crecimiento Espiritual
martes, 19 de mayo de 2026
La humildad en el proceso del crecimiento espiritual es el cimiento, el fundamento de todas las virtudes, la sal y la vida de todas ellas: la tierra en donde se producen, el agua que las fertiliza y el sol que las hace crecer y reproducirse. Sin humildad no puede haber obediencia, pobreza, pureza que no caiga. La humildad es la vida de todo acto puro, de todo movimiento santo del alma. Solo sobre ella arroja las perlas de sus dones el Espíritu Santo.
La obediencia es una virtud que lleva al alma a morir a sí misma, la desapega de su ser terrenal. La obediencia es moneda de oro con la que puedes comprar grandes tesoros del cielo. La obediencia es una virtud que refina el alma, la lleva a la docilidad y apertura al Espíritu Santo.
Lic. Andrés de la Rosa Sánchez
CONSAGRADO AL CORAZÓN DE JESÚS